Oración de limpieza para Venezuela, exorcismo de la Virgen Santísima

Nota: se reza entre las 12M y las 3PM, frente a la puerta de la casa y abierta de par en par.
Donde hay las cruces marcadas hacer la señal de la cruz de derecha a izquierda
 

APOCALIPSIS 12 VER. (1 AL 4) Y (10 AL 17)

Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. El dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.
Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
Y cuando vió el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río. Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

PROTECCIÓN DE: “LA REINA DE LOS ÁNGELES Y VENCEDORA DEL INFIERNO”

Soberana Reina del Cielo, poderosa Señora de los Ángeles, desde el principio Dios te ha otorgado la potestad y la misión de aplastar la cabeza de Satanás. Te rogamos humildemente mandes tus legiones celestiales para que bajo tu mando y con tu poder, persigan y combatan en cualquier lugar, los espíritus infernales, rechacen su acción temeraria y los regresen al abismo donde están sometidos a la voz del bienaventurado San Miguel Arcángel a donde dice ¿Quién como Dios?
Sublime Madre de Dios, manda tu ejército invencible a luchar también contra los emisarios del infierno, quienes están entre los hombres y todos mis enemigos. Destruye los proyectos de los “sin-Dios” y humilla a todos aquellos que desean el mal (situación personal). Obtiene para ellos la gracia del arrepentimiento y de la conversión para que den gloria a la Santísima Trinidad y a ti.
Ayuda siempre en el triunfo de la verdad y la justicia.
Poderosa Patrona, con tus Espíritus flamantes protege sobre toda la tierra tus santuarios, templos y lugares de gracia. Vigila a través de ellos las iglesias, todos los lugares sagrados, objetos y personas, y sobre todo al Santísimo Sacramento. Impide que sean deshonrados, profanados, robados, destruidos o violados. Impídelo ¡Oh Señora! Impide Señora, que tus elegidos como mensajeros de Dios en esta tierra, sean deshonrados, desacreditados ante tu pueblo.
Madre Celestial, protege también nuestros haberes, nuestros hogares, nuestros trabajos, pareja, hermanos en la fe, y nuestras familias de todas las insidias de los enemigos visibles e invisibles. Haz gobernar en ellos tus Santos Ángeles, Arcángeles y Maestros, como también reinar en ellos la devoción, la paz, el amor y la alegría del Espíritu Santo.
¿Quién se asemeja a Dios? ¿Quién como tú, María, Reina de los Ángeles y vencedora de los infiernos? Oh buena y tierna Madre María, esposa inmaculada del Rey de los Santos Espíritus, Madre de todos los Maestros, en cuyo aspecto ellos quieren reflejarse. Tú serás y tendrás siempre, nuestro amor, nuestra esperanza, nuestro refugio y nuestros elogios.
San Miguel, Santos Ángeles y Arcángeles, defiéndannos y protéjannos en el combate contra toda entidad de la oscuridad y tinieblas.

EXORCISMO DE LA VIRGEN SANTÍSIMA 

En el nombre de Jesús, María y José, ordeno a ustedes espíritus infernales salgan de nosotros (ellos) y de este (aquel) lugar y no osen jamás regresar, ni tentarnos, ni dañarnos: ni en el cuerpo, ni en la mente, ni en el corazón, ni en el alma, ni en el espíritu, retrocede delante de la madre de Cristo, en quien no has encontrado nada que se asemeje a tus obras, retrocede ante mi (XXX), ante la Iglesia, una Santa, católica y Apostólica que Cristo mismo compro con su sangre.

(+) Te manda Dios Padre;
(+) Te manda Dios Hijo;
(+) Te manda Dios Espíritu Santo;
(+) Te manda Cristo Verbo Eterno De Dios Hecho Carne;
(+) Te manda La Reina De Los Ángeles Y Vencedora De Los Infiernos.
(+) Te Lo manda Yo (xxx).

¡Jesús, María y José! ¡Jesús, María y José! ¡Jesús, María y José!
¡San Miguel, Lucha por nosotros!, Santos Ángeles Custodios, presérvennos de todas las insidias del enemigo.

La bendición del Padre, el Amor del Hijo y el Poder del Espíritu Santo. La Maternal protección de la Reina de los Cielos. El Paternal Poder de San José, la Asistencia de los Santos Ángeles y la Intercesión de los Santos, estén contigo (ustedes, ellos), y te (los) acompañe por doquier y siempre.
Amen y así sea.