¿Quiénes son las brujas?

Bruja, significa mujer sabia, simboliza la energía femenina y sabia que todos llevamos dentro, equilibrio de mujer. Brujo, hombre sabio, sanador e inteligente

Tips:

* Soñar con brujas quiere decir que la persona que sueña esta fácilmente influenciable, por lo tanto algunas personas te van a usar y manipular para el beneficio de ellos.

* Si soñamos con que una bruja mala, nos está persiguiendo es señal de que se vendrán problemas y decepciones, o pueden atacarte esotéricamente

* Si soñamos con una bruja que está volando nos refleja la capacidad de esfuerzo que nosotros tenemos, los valores y que tenemos las fuerza suficientes como para poder lograr todas aquellas metas que nos propongamos, sabiduría y poder

Un poco de historia sobre las brujas

Una bruja (en masculino, un brujo) es una persona que practica la brujería. Si bien la imagen típica de un brujo o de una bruja es muy variable en función de cada cultura, en el acervo popular del mundo occidental la representación de una bruja se asocia fuertemente hoy en día a la de una mujer con capacidad de volar montada en una escoba, así como con el Aquelarre (lugar de brujas) y con la caza de brujas (búsqueda e identificación de brujos y brujas). Al brujo algunos lo asocian con el vidente o con el clarividente, otros lo asocian con el chamán (quien es un especialista de la comunicación con las potencias de la naturaleza y con los difuntos), mientras que otros lo asocian con un brujo de tribu más orientado a la curación de enfermos del cuerpo y del alma, etc. La bruja (en femenino) es un personaje recurrente de la imaginación contemporánea, que perdura y se afirma gracias a los cuentos, las novelas, las películas, así como a través de ciertas fiestas populares y de sus especiales máscaras.

Puesto que generalmente se asocian Edad Media con las brujas y con las brujerías, y ello no es arbitrario, no es de extrañar que los siglos XVI y XVII fueran los que sufrieron las persecuciones más horribles y numerosas.

Anteriormente, se consideraba que los brujos eran tanto hombres como mujeres, pero con el nuevo tiempo, los procesos de brujería fueron casi exclusivamente en contra de las mujeres.

El paroxismo o locura colectiva surgió cuando los tribunales civiles suplantaron el monopolio de la Iglesia en relación a todo lo concerniente a la brujería.

La « caza de brujas» conoció dos etapas álgidas : la primera entre 1480 y 1520, y la segunda entre 1560 y 1650. No obstante lo señalado, corresponde aclarar que la « imagen estereotipada» de las brujas se fue conformando poco a poco entre los años 1400 y 1450, y que las últimas persecuciones y los últimos procesos recién concluyeron hacia el fin del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

Historiadores e investigadores estiman hoy día que el número de víctimas se situó entre 50.000 y 100.000, contando tanto los condenados a la hoguera por los tribunales de la Inquisición como los condenados por la Reforma.

Obviamente, nos estamos refiriendo a un número elevado de afectados en proporción a la población europea de la época. Y entre estos condenados a muerte, se estima que alrededor del 80 % de las víctimas fueron mujeres. El 20 % restante eran hombres, la mayoría catalogados como « errantes» (pobres y vagabundos, nómadas, judíos y homosexuales).

Estas mujeres que fueron acusadas y condenadas (y en algunos casos también su descendencia, sobre todo si se trataba de niñas), frecuentemente pertenecían a las clases populares, y entre ellas, sólo una minoría hubieran podido ser catalogadas como enfermas mentales o como auténticas criminales (éste fue el caso por ejemplo de Catherine Deshayes bajo el reinado de Louis XIV, culpable de homicidio). La mayoría de las condenadas en esos días, eran de todas las edades y condiciones, y de diversas confesiones religiosas, con frecuencia parteras o curanderas, pues los remedios de estas últimas se basaban en una farmacopea tradicional, consistente en brevajes y también en infusiones o decocciones de raíces y de hierbas, o sea lo que se conoce como « fitoterapia». La población de entonces, esencialmente rural, no tenía otro recurso para intentar tratar algún mal que recurrir a estos procedimientos ancestrales, los que claro, a la consideración de personas más cultas daban que pensar en la magia y en la brujería.

Un medio horrible y despiadado de saber a ciencia cierta si una mujer era una bruja, consistía en tirarla al agua con las manos y los pies atados, para así dificultar el nado. Como en teoría, una bruja era más liviana que el agua, si flotaba y no se ahogaba era rápidamente rescatada y quemada viva, mientras que si por el contrario la mujer se ahogaba, ello era prueba que había muerto inocente.

TEXTO TOMADO DE WIKIPEDIA